jueves, 21 de octubre de 2010

Derrame tóxico en Hungría




Otro caso de contaminación en las aguas lo pudimos ver hace poco en Hungría.

La mala gestión ha hecho que se repita en Hungría lo que hace pocos años pudimos ver en España, en las minas de Aznalcóllar (Sevilla)


http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/urbano/2010/10/11/196433.php

5 comentarios:

Ricardo Villalta_1bc_34 dijo...

No sabía que había habido un desastre así en España.
Supongo que sabiendo lo que pasó aqui y lo que ha pasado en Hungría no volverá a pasar.
Bueno está muy interesante la noticia.
Saludos.

Unknown dijo...

Esta noticia demuestra la poca responsabilidad que se tiene, tanto por parte de las empresas como de los gobiernos, a la hora de asumir las consecuencias de cualquier problema provocado por la deficiente o nula planificación, bien por la desconsideración de la ley de Murphy (la parte que se piensa que no tiene importancia es la que acaba echándolo todo a perder), bien por "abaratamiento de costes" (es decir, comprar los materiales aunque sea del todo a cien para guardarse bajo la manga lo que sobra). Así que la cuenta la tienen que pagar las víctimas de la catástrofe.

Anónimo dijo...

Juan Martínez-Quintanilla
1ºBACH A nº 15

Me parece un artículo muy intersante, aunque considero que los países deberían de tener más cuidado sobre todo por las consecuencias que conlleva no sólo en el medio ambiente sino en las personas

BEATRIZ SEMPERE MARTÍNEZ Nº24 4ESOB dijo...

Esto es alucinante, edemas de llevar mineros, deberían examinar muy cuidadosamente la zona, contratar a dos o tres geólogos y a un biólogo y que ayuden, o no se, que tomen mas medidas.

Total, alo mejor querían construir alguna fabrica, suma la contaminación de la fuga de petróleo o, no se que se salio, el nombre exacto, y sumamos también todo lo que va a contaminar y deteriorar la fabrica, sea de lo que sea, ya con un solo cable eléctrico pueden morir cientos de pájaros, o curiosos mapaches o curiosas ardillas, animales trepadores y las aves en general.

Es terrible, a parte de que no se, si a llegado al mar pero bueno, después de descubrir que las manchas de petróleo no desaparecen del mar, lo único que hacen es poner unos productos que evitan que el petróleo se junte, lo que hace que los radares, y otros como “google maps”, cosas así, no lo detecten; pero si se hiciera un análisis del agua en ese entorno las propiedades serian del agua de mar mas el petróleo.

Espero que se haya arreglado por completo y que no haya llegado ni a mar ni a aguas subterráneas ni ríos. Pues eso luego llega a nuestras bocas y a nuestras familias.

Anónimo dijo...

Es muy preocupante ver como estas catástrofes que, seguro que de alguna forma se podían haber evitado, puedan dañar anto el ecosistema. Esperemos que Hungría se recupere tan bien como Sevilla, y que dentro de algunos años pueda volver a ser lo que era.
Carmen Ruano Masiá 3ºESO B Nº22